La histórica cooperativa láctea SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia luego de un año en concurso preventivo y en medio de una deuda que ronda los 120 millones de dólares. La presentación se realizó en los tribunales donde se tramita el expediente.
La decisión llega tras el deterioro sostenido de la situación financiera de la empresa, que no logró revertir la crisis ni generar condiciones para continuar operando con normalidad. Según se desprende del proceso judicial, la firma atraviesa un cuadro de cesación de pagos e insolvencia general.
El escenario impacta de lleno en los trabajadores, que arrastran meses de salarios y aguinaldos impagos, en un contexto de fuerte caída de la producción y reducción de plantas. En los últimos años, la empresa también achicó su estructura y perdió participación en el mercado.
La definición ahora queda en manos de la Justicia, que deberá resolver si acepta el pedido y en qué condiciones, en un proceso que abre incertidumbre sobre el futuro de la cooperativa y su continuidad productiva.







