Dua Lipa sorprendió al elegir un traje de dos piezas para su boda civil, dejando de lado el vestido tradicional. Su elección estuvo inspirada en el icónico look de Bianca Jagger en los años 70. La propuesta marcó un giro hacia estilos más modernos y menos convencionales.
El conjunto incluyó un blazer estructurado y una falda, acompañado por accesorios llamativos como sombrero y joyas. La combinación entre alta costura y referencias históricas generó un fuerte impacto en el mundo de la moda. El estilismo se posiciona como una alternativa elegante y disruptiva para novias.
Este tipo de elecciones refuerza una tendencia que prioriza la personalidad por sobre las tradiciones. Cada vez más mujeres optan por looks que rompen con el esquema clásico del vestido blanco. La boda se convierte así en un espacio de expresión individual.







