El clásico postre italiano puede prepararse de manera sencilla y sin demasiados pasos. Para esta versión se necesitan vainillas, café, mascarpone, huevos, azúcar y cacao amargo.
La preparación comienza separando las claras de las yemas. Las yemas se baten con azúcar y se mezclan con el mascarpone, mientras que las claras se baten hasta obtener una preparación firme y luego se incorporan suavemente para lograr una crema aireada.
Después se pasan las vainillas por café y se colocan en una fuente formando una primera capa. Se cubren con parte de la crema y se repite el procedimiento hasta completar el postre, que debe llevarse a la heladera durante al menos tres horas y terminarse con cacao amargo.







