Ludovico Di Santo habló sobre las burlas y los apodos que recibió durante su infancia por llamarse Ludovico. En una entrevista con Mario Pergolini y Agustín Rada, el actor recordó algunas de las situaciones que atravesó durante sus años de escuela y explicó que esas experiencias terminaron forjando su carácter.
Entre los sobrenombres que recibió mencionó “Gorda, pitufina, gelatina” y contó que también lo llamaban “Ludo, boludo”. Según explicó, llevar un nombre poco habitual hacía que no pasara desapercibido y lo obligaba a desarrollar recursos para responder a las cargadas.
La conversación también derivó en la elección del nombre de su hijo, Filipo. Di Santo contó que eligió ese nombre a pesar de su propia experiencia y, entre risas, sostuvo que “forja el carácter”.







