El mercado automotor argentino atraviesa un escenario de sobrestock que genera preocupación en concesionarias y terminales. Un informe interno reveló que hay más de 130 mil autos 0 km acumulados en depósitos, un volumen que equivale a varios meses de ventas. La situación refleja una desaceleración en la demanda y dificultades para sostener el ritmo comercial.
Entre las causas aparecen la caída del poder adquisitivo, los altos costos de mantenimiento y las tasas de financiación poco atractivas. También influye la estabilidad cambiaria, que redujo el incentivo a comprar vehículos como resguardo de valor. A esto se suma la expectativa de posibles bajas de precios en el corto plazo.
El informe advierte además tensiones entre fábricas y concesionarias por el manejo del stock. Mientras las terminales buscan sostener la producción y distribución, los vendedores intentan reducir inventarios para evitar pérdidas. El sector enfrenta un escenario de menor dinamismo y creciente competencia.








