Un informe privado alertó sobre el impacto fiscal del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que implicaría una fuerte pérdida de ingresos para el Estado. Según el estudio, la recaudación anual podría reducirse en más de 1.000 millones de dólares. El cálculo se basa en los proyectos ya aprobados dentro del esquema.

El principal factor de esa caída es la reducción del Impuesto a las Ganancias para las empresas beneficiadas. A esto se suman exenciones en retenciones, aranceles y devolución anticipada de IVA. Estos beneficios generan un esquema de incentivos que reduce significativamente la carga tributaria.

El informe también cuestiona la efectividad del régimen para generar inversiones nuevas. Señala que varios de los proyectos ya estaban en marcha antes de la implementación del RIGI. Esto abre el debate sobre si se trata de promoción real o de beneficios fiscales a iniciativas ya existentes.

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