El proceso de licitación para la privatización de la Hidrovía avanzó hacia su tramo decisivo. Tras la evaluación técnica de las ofertas, quedaron en competencia dos empresas internacionales: Jan de Nul, en asociación con Servimagnus, y la belga DEME. El Gobierno avanza así en una de las definiciones más relevantes en materia de infraestructura logística.
Superada la instancia técnica, el próximo paso será la apertura de los sobres económicos. En esa etapa se evaluarán las condiciones financieras presentadas por cada oferente. La decisión final dependerá de cuál propuesta resulte más conveniente en términos operativos y económicos.
La concesión contempla el dragado, balizamiento y mantenimiento de la vía navegable troncal. Se trata de un corredor clave para el comercio exterior argentino. Por allí circula la mayor parte de las exportaciones agroindustriales del país.








