La actividad económica registró una caída en febrero y alcanzó su peor resultado desde 2023, según datos recientes. El retroceso interrumpe la leve recuperación que se había observado en el inicio del año. La baja refleja dificultades en sectores clave de la economía.
El descenso estuvo impulsado principalmente por la debilidad en la industria y el comercio. Ambos sectores continúan afectados por la caída del consumo y la menor actividad interna. Esto impacta de manera directa en el nivel general de producción.
El dato genera preocupación sobre la evolución económica en los próximos meses. Analistas advierten que la recuperación sigue siendo frágil y desigual. El escenario plantea desafíos para sostener el crecimiento proyectado.







