Cada 20 de agosto se celebra el Día Mundial de la Papa Frita, una fecha que se popularizó internacionalmente para homenajear a una de las preparaciones más consumidas del mundo. Aunque no existe un registro preciso sobre quién creó esta efeméride ni por qué se eligió ese día, con el tiempo quedó instalada en el calendario gastronómico.
La historia de la papa frita está atravesada por una disputa entre Francia y Bélgica, ya que ambos países reclaman su autoría. La versión francesa ubica sus primeros antecedentes en París, mientras que la tradición belga sostiene que surgieron en la región de Namur como alternativa a los pequeños pescados fritos.
Sin embargo, la historia comienza mucho antes en América del Sur, donde la papa fue cultivada por pueblos originarios de la región andina, especialmente en los actuales territorios de Perú y Bolivia. Tras llegar a Europa en el siglo XVI, el tubérculo comenzó un recorrido que finalmente lo convirtió en uno de los alimentos más populares del planeta.








