La crisis en el sector cárnico sumó un nuevo capítulo tras el cierre de un frigorífico del conurbano bonaerense. La empresa cesó sus actividades en medio de una fuerte caída del consumo interno y el aumento de las importaciones.
La decisión dejó a 140 trabajadores sin empleo y generó preocupación en toda la cadena productiva. Desde el sector advierten que la combinación de menor demanda y mayores costos operativos volvió inviable la continuidad.
El impacto no solo alcanza a los empleados directos, sino también a proveedores y transportistas que dependían de la actividad del establecimiento. La situación refleja las dificultades que atraviesa la industria alimenticia.
Mientras tanto, gremios y autoridades analizan posibles alternativas para asistir a los despedidos y evaluar si existe margen para reactivar la planta bajo otro esquema productivo.








