El asesor económico de Javier Milei, Scott Bessent, confirmó este lunes que el Gobierno argentino logró activar una parte del swap de monedas con China, lo que representa un alivio financiero inmediato para el Banco Central (BCRA) y un refuerzo clave en el marco de la política de estabilización monetaria.

“El swap ya se activó y Argentina ya tiene una ganancia”, aseguró Bessent durante una conferencia con inversores en Nueva York, donde detalló que el movimiento forma parte de un esquema de coordinación entre el Ministerio de Economía y el Banco Popular de China (PBoC).

La operación, según explicó, permitirá al país mejorar su posición de reservas internacionales y fortalecer la capacidad de intervención del BCRA en el mercado cambiario, sin necesidad de acudir a financiamiento adicional del FMI.

Qué implica la activación del swap

El swap con China es un acuerdo de intercambio de monedas entre ambos bancos centrales, que le permite a la Argentina acceder a yuanes equivalentes a unos US$ 18.000 millones. Una parte de esa línea estaba “en disponibilidad inmediata”, mientras que el resto requería autorización de Beijing para ser utilizado.

La confirmación de Bessent indica que al menos un tramo adicional fue habilitado, lo que amplía el margen de maniobra del BCRA.
“Esta activación significa que la Argentina puede operar con mayor liquidez en moneda extranjera y que el riesgo de default en los pagos de corto plazo se reduce sensiblemente”, señaló un economista cercano al Palacio de Hacienda.

Un alivio para las reservas

El anuncio llega en un momento clave: el Gobierno busca consolidar la estabilidad cambiaria tras varios meses de tensión por la salida de capitales y la caída de reservas.
Fuentes oficiales indicaron que el swap activado equivale a unos US$ 5.000 millones, aunque no se precisaron los términos exactos del acuerdo ni la tasa de conversión.

En los mercados, la noticia fue recibida con moderado optimismo: el dólar financiero mostró una baja leve y los bonos soberanos subieron entre 1% y 2%, impulsados por la expectativa de mayor respaldo en divisas.

“Ya tenemos ganancia”

La frase de Bessent —“ya tenemos ganancia”— fue interpretada como una señal de que el Gobierno logró un tipo de cambio favorable en la operación, o que los yuanes activados serán utilizados de modo rentable a través de operaciones financieras o comerciales.
El asesor aclaró, además, que no se trata de un nuevo endeudamiento, sino del uso de una línea preexistente negociada en gobiernos anteriores.

El respaldo político y financiero

Desde el entorno del presidente Milei destacaron el rol de Bessent en la negociación: el economista estadounidense, exsocio de George Soros y figura influyente en los mercados internacionales, actúa como enlace clave entre el equipo económico argentino y fondos de inversión extranjeros.
“El swap con China es parte de una estrategia más amplia para normalizar el frente externo y consolidar la confianza”, indicó una fuente del Gobierno.

Próximos pasos

El Ministerio de Economía analiza ahora la posibilidad de utilizar parte de los fondos activados para recomponer reservas líquidas y asegurar el cumplimiento de compromisos con organismos internacionales.
En paralelo, el Gobierno busca renegociar los vencimientos del FMI previstos para diciembre y enero, con la expectativa de mostrar un balance positivo de reservas hacia fin de año.

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