El deterioro del crédito no bancario se profundizó en un contexto de cambios en las condiciones económicas y financieras.

La mora en billeteras virtuales y entidades no bancarias registró una suba significativa y se ubicó en torno al 25%, según estimaciones privadas. El fenómeno evidenció un deterioro en la calidad de la cartera dentro del segmento de financiamiento alternativo, en un escenario marcado por ajustes en las condiciones de acceso al crédito.

Un informe de la consultora EcoGo señaló que la irregularidad en las carteras de crédito no bancario alcanzó el 23,9%. El dato reflejó un nivel considerablemente superior al del sistema financiero total, lo que puso de manifiesto mayores dificultades de pago en sectores que dependen de este tipo de financiamiento.

En paralelo, los indicadores de calidad de cartera mostraron un retroceso sostenido. La proporción de créditos en situación regular cayó de 92,1% a 76,1% en poco más de un año, mientras que los préstamos considerados irrecuperables aumentaron hasta el 8%, en un contexto de menor disponibilidad de financiamiento y mayores exigencias para acceder al crédito.

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