El 80% de las empresas señala la falta de demanda como el principal problema en un contexto de retroceso sostenido del sector.
La industria textil argentina continúa mostrando señales de crisis, con una caída sostenida de la actividad y dificultades que se extienden a lo largo de toda la cadena productiva. De acuerdo con la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, ocho de cada diez empresas consideran que la baja demanda es el principal obstáculo.
El sector acumula dos años de retroceso en las ventas y enfrenta un escenario en el que los depósitos se llenan de productos sin salida. Esta situación se combina con problemas financieros, presión impositiva y un incremento en las importaciones, que agravan el panorama.
En términos de actividad, los datos del INDEC reflejan la magnitud de la desaceleración. La utilización de la capacidad instalada en la industria textil se ubicó en 23,7% en enero de 2026, lo que representa una caída significativa respecto del 33,9% registrado un año antes, y confirma el freno en la producción del sector.








