Un producto poco habitual comenzó a ganar protagonismo en la Costa Atlántica de la Provincia de Buenos Aires: el piñón, fruto del pino piñonero, que en el mercado europeo puede alcanzar valores cercanos a los 100 euros por kilo.
Productores bonaerenses encontraron en este cultivo una alternativa rentable, impulsada por la alta demanda internacional y el escaso volumen de producción global. Si bien requiere varios años hasta alcanzar su madurez productiva, el rendimiento económico lo convierte en una apuesta atractiva a largo plazo.
La exportación se orienta principalmente a mercados gourmet, donde el piñón es muy valorado en gastronomía por su sabor y calidad.








