A partir de enero, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) implementa una nueva fórmula para medir la inflación, con el objetivo de reflejar de forma más fiel los patrones de consumo actuales de los hogares argentinos. La modificación implica una actualización de la canasta de bienes y servicios y la ponderación de cada rubro, la cual se basa en datos más recientes sobre gastos familiares que los utilizados hasta ahora.

Según economistas y fuentes oficiales, el cambio metodológico implica que algunos sectores —como servicios, transporte y comunicaciones— tendrán mayor peso en el cálculo, mientras que otros perderán incidencia debido a la evolución del consumo en los últimos años. Esto también significa que los primeros datos inflacionarios que se publiquen con esta fórmula deberán interpretarse considerando la reforma estadística.

El nuevo índice se difundirá con los resultados correspondientes a enero, con lo cual el dato que Indec publicará en febrero será el primer registro bajo esta metodología revisada. Especialistas señalan que esta actualización podría alterar la comparación con mediciones previas, ya que modifica la estructura básica del Índice de Precios al Consumidor.

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