El presidente de la Reserva Federal quedó envuelto en una controversia institucional luego de denunciar presiones políticas para avanzar en una baja de las tasas de interés, en un contexto económico marcado por la cautela frente a la inflación y la evolución del empleo. El cruce reavivó el debate sobre la independencia del banco central estadounidense y su rol clave en la estabilidad financiera.
El titular de la Fed, Jerome Powell, afirmó que las decisiones de política monetaria se toman en función de indicadores técnicos y no de conveniencias políticas, tras señalar hostigamientos provenientes del entorno del ex presidente Donald Trump. En los mercados, el episodio sumó incertidumbre, ya que una eventual interferencia sobre la Reserva Federal podría impactar en el dólar, el crédito y el comportamiento de los inversores, tanto en Estados Unidos como a nivel global.
Analistas económicos señalaron que este tipo de conflictos institucionales suele generar volatilidad en el corto plazo, especialmente en un escenario internacional sensible a cualquier señal proveniente de la economía estadounidense. Además, advirtieron que la credibilidad de la Reserva Federal es un activo central para sostener la confianza en la política monetaria, por lo que preservar su autonomía resulta clave para evitar desajustes financieros y mantener previsibilidad en los mercados.








