El INDEC difundirá en las próximas horas el índice de inflación correspondiente a diciembre de 2025, un dato clave para cerrar el balance económico del año. Las expectativas del mercado y de analistas privados apuntan a un registro mensual moderado, que permitiría consolidar una fuerte desaceleración de los precios en el tramo final del año.
De confirmarse las proyecciones, el Índice de Precios al Consumidor acumulado de 2025 podría convertirse en el más bajo desde 2017, marcando un punto de inflexión tras varios años de alta inflación. La desaceleración estuvo impulsada por una combinación de factores, entre ellos una política monetaria restrictiva, la contención del gasto público y una menor presión cambiaria durante los últimos meses.
El dato de diciembre será seguido de cerca no solo por su impacto estadístico, sino también por sus implicancias económicas y políticas. Un cierre de año con inflación en baja refuerza las expectativas de estabilidad para 2026, influye en negociaciones salariales, ajustes de contratos y decisiones de inversión, y se convierte en una referencia central para evaluar el rumbo del programa económico en marcha.








