El Ejecutivo avanzó en una operación financiera clave para cubrir los vencimientos de deuda de comienzos de 2026, al entregar bonos del Tesoro al Banco Central como garantía para obtener financiamiento de bancos privados.
El Gobierno dio un primer paso concreto para asegurarse los fondos necesarios con los que deberá afrontar los pagos de deuda que vencen en enero. La estrategia elegida fue una operación financiera mediante la cual se entregaron bonos soberanos al Banco Central de la República Argentina (BCRA), que serán utilizados como respaldo para un préstamo con entidades bancarias.
La maniobra apunta a garantizar liquidez en un momento sensible del calendario financiero, sin recurrir de manera directa a una mayor emisión monetaria ni a una utilización inmediata de las reservas internacionales. En los hechos, el BCRA actúa como intermediario al recibir los títulos públicos y permitir que estos funcionen como garantía para que los bancos otorguen el crédito al Tesoro.
Desde el equipo económico sostienen que se trata de un paso inicial dentro de una estrategia más amplia para enfrentar los compromisos de deuda de principios de año, en un contexto marcado por la escasez de dólares y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal. La prioridad oficial es cumplir con los vencimientos y evitar tensiones en los mercados financieros.
La operación se inscribe en un esquema que combina distintas herramientas de financiamiento, como acuerdos con bancos, colocaciones de deuda y mecanismos de mercado, con el objetivo de atravesar el primer trimestre del año sin sobresaltos y sostener la estabilidad macroeconómica.








