Un relevamiento de precios de supermercados comparó cuánto cuesta comprar los mismos productos de consumo masivo en Argentina frente a otros nueve países y mostró que, medidos en dólares, varios artículos resultan más caros que en la región, aunque todavía más baratos que en algunas economías europeas.

La comparación se realizó tomando precios promedio en supermercados, convertidos a dólares al tipo de cambio vigente, y contempló productos básicos de una canasta habitual.

Precios comparados (en dólares)

Leche (1 litro)

  • Argentina: USD 1,60
  • Brasil: USD 1,10
  • Chile: USD 1,40
  • Uruguay: USD 1,70
  • España: USD 1,20

Pan blanco (1 kg)

  • Argentina: USD 3,30
  • México: USD 2,20
  • Colombia: USD 2,40
  • Chile: USD 2,80
  • Francia: USD 3,50

Carne vacuna (1 kg, corte promedio)

  • Argentina: USD 8,50
  • Brasil: USD 6,20
  • Uruguay: USD 9,00
  • Alemania: USD 14,00
  • Italia: USD 13,50

Gaseosa cola (2 litros)

  • Argentina: USD 3,10
  • Brasil: USD 2,00
  • Chile: USD 2,40
  • México: USD 1,90
  • España: USD 2,60

Huevos (docena)

  • Argentina: USD 2,80
  • Colombia: USD 2,10
  • Brasil: USD 2,30
  • Francia: USD 3,60

Detergente líquido (750 ml)

  • Argentina: USD 2,90
  • Chile: USD 2,40
  • México: USD 2,10
  • Alemania: USD 3,80

Qué muestran los números

La comparación revela que Argentina es más cara que varios países de América Latina en productos básicos como lácteos, bebidas y artículos de limpieza. En particular, los precios de alimentos industrializados y bebidas aparecen entre los más elevados de la región cuando se los mide en dólares.

Sin embargo, frente a Europa occidental, algunos productos —especialmente carnes y ciertos alimentos frescos— todavía resultan más baratos, aunque la brecha se redujo notablemente en el último tiempo.

Los analistas señalan que esta situación responde a una combinación de inflación acumulada, presión impositiva, costos logísticos y variaciones del tipo de cambio, lo que genera un escenario de precios heterogéneo. Así, Argentina no se ubica claramente como un país barato ni caro en términos generales, sino que presenta valores altos en productos cotidianos clave, especialmente para el consumo interno.

Tendencias