La jornada financiera dejó dos señales claras: un dólar en alza y un mercado accionario que respondió con fuertes subas. La divisa estadounidense avanzó hasta los $1470 en el mercado libre, mientras que las acciones argentinas —tanto en Buenos Aires como en Wall Street— registraron incrementos de hasta 8%, mostrando un comportamiento que combinó cautela, cobertura y apuestas especulativas de corto plazo.

En el frente cambiario, la presión se sintió desde temprano. La demanda privada se aceleró en un contexto de incertidumbre política y expectativas sobre los próximos anuncios económicos. Operadores del mercado señalaron que parte del salto responde a movimientos tácticos de empresas y ahorristas que buscan protegerse ante eventuales ajustes en los próximos días. El volumen operado fue mayor al habitual y mostró un mayor sesgo hacia la dolarización.

Al mismo tiempo, los dólares financieros acompañaron la tendencia alcista, aunque con variaciones más moderadas. Analistas interpretan estas señales como parte de un reacomodamiento general antes de definiciones clave de política monetaria y fiscal. En este escenario, la brecha cambiaria volvió a ampliarse, encendiendo advertencias sobre su impacto en precios y en la formación de expectativas.

En contraste, el mercado accionario tuvo una de sus mejores ruedas del mes. Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs) avanzaron entre 3% y 8%, impulsadas por compras de fondos que ven valor en empresas locales castigadas en las últimas semanas. Los papeles energéticos, bancarios y ligados al consumo fueron los más favorecidos.

En la Bolsa porteña, el Merval acompañó la tendencia con una suba sólida, sostenida por apuestas a una recuperación futura y rebalanceos de cartera. Para los operadores, el comportamiento dual de la jornada —dólar al alza, acciones en suba— refleja un mercado que combina cobertura contra riesgos con inversiones oportunistas en activos locales.

Los bonos en dólares, en cambio, tuvieron un desempeño más mixto. Si bien algunos tramos de la curva mostraron mejoras, otros retrocedieron ligeramente, lo que dejó al riesgo país en un terreno de estabilidad relativa después de las bajas recientes.

En definitiva, la jornada dejó un mensaje claro: el mercado argentino sigue moviéndose con fuerte sensibilidad a señales políticas y económicas. El avance del dólar refleja incertidumbre inmediata, mientras que la suba de acciones indica que aún hay inversores dispuestos a apostar a la recuperación. El equilibrio entre ambas fuerzas definirá el tono financiero de las próximas semanas.

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