La jornada cambiaria comenzó con cierta calma: el dólar oficial mayorista se mantuvo en torno a los $1.406, posicionándose entre los niveles más bajos del mes. Este nivel refuerza la estrategia oficial de controlar los ajustes, apoyándose en un flujo de reservas que muestra señales de estabilidad.
En el mercado paralelo, el dólar blue no exhibió variaciones abruptas aunque continúa registrando una brecha relevante respecto del oficial, lo que genera preocupación entre los analistas sobre posibles correcciones. Esta diferencia entre tipos de cambio sigue siendo uno de los factores clave detrás de expectativas de movimiento en los próximos días.
La firma del acuerdo comercial con Estados Unidos generó un efecto moderador en las expectativas del mercado cambiario, dando mayor previsibilidad en el corto plazo. No obstante, fuentes del sector apuntan que esta tranquilidad podría ser pasajera si se debilita el flujo de divisas, se acelera la demanda de dólares o el Tesoro implementa ajustes inesperados.
Así, la plaza del dólar cerró con estabilidad aparente, pero bajo un telón de alerta: la brecha, la evolución de las reservas y la política económica siguen siendo piezas clave que podrían cambiar el panorama rápidamente.








