El embajador argentino en Estados Unidos se refirió al estado actual de las negociaciones para un nuevo acuerdo comercial bilateral con el gobierno de Donald Trump, quien regresó recientemente a la Casa Blanca. En declaraciones a la prensa, el diplomático aseguró que el diálogo entre ambos países “se encuentra en una etapa de trabajo técnico avanzado”, aunque reconoció que todavía “faltan definiciones políticas” para concretar un entendimiento integral.

El funcionario destacó que el objetivo del acuerdo es fortalecer las exportaciones argentinas, atraer inversiones estadounidenses y modernizar los flujos de comercio bilateral. “La relación con Washington atraviesa un momento de madurez y entendimiento. Hay coincidencia en la necesidad de diversificar los vínculos y generar oportunidades recíprocas”, señaló.

Entre los puntos más relevantes de la negociación figuran la reducción de aranceles para productos agroindustriales, el intercambio de tecnología energética, y un capítulo especial sobre economía del conocimiento, un sector que despierta interés en ambas administraciones.

“Queremos un acuerdo equilibrado, que beneficie tanto a las empresas argentinas como a las estadounidenses. La prioridad es abrir nuevos mercados sin comprometer la producción local”, explicó el embajador, quien mantuvo encuentros con representantes del Departamento de Comercio y de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR).

El diplomático reconoció que la llegada del nuevo gobierno norteamericano aceleró algunas conversaciones, pero también introdujo nuevas condiciones. “Trump tiene una mirada más bilateralista y pragmática. Eso implica renegociar ciertos marcos multilaterales y revisar compromisos previos. No es un obstáculo, pero requiere tiempo y precisión técnica”, advirtió.

Por su parte, desde la Cancillería argentina confirmaron que se trabaja de manera coordinada con el Ministerio de Economía y la Secretaría de Comercio para definir los lineamientos estratégicos del acuerdo. El objetivo es alcanzar un texto preliminar antes de fin de año, aunque las autoridades admiten que la firma podría concretarse recién en el primer semestre de 2026.

El comercio bilateral entre Argentina y Estados Unidos ronda actualmente los 12.000 millones de dólares anuales, con superávit a favor del país norteamericano. Los sectores de energía, litio, agroindustria y tecnología figuran entre los más dinámicos del vínculo.

“Estamos en un punto histórico. Si logramos avanzar, este acuerdo puede marcar una nueva etapa en las relaciones entre ambos países”, concluyó el embajador.

El diálogo con Washington, aseguran desde el Gobierno, no solo busca ampliar exportaciones, sino también redefinir la inserción internacional de Argentina en un escenario global cada vez más competitivo y polarizado.

Tendencias