Úrsula Basset y Nahuel Sotelo, referentes de la línea más ideológica, se apartarían tras la llegada de Gerardo Werthein al Palacio San Martín.

El Ministerio de Relaciones Exteriores atraviesa un reacomodamiento interno con la presunta partida de dos integrantes cercanos al sector libertario identificado como “Las Fuerzas del Cielo”. Se trata de Úrsula Basset, quien ocupa la Dirección de Derechos Humanos, y de Nahuel Sotelo, secretario de Culto.

Basset continuaría en el Estado, aunque trasladada al Ministerio de Justicia, mientras que Sotelo podría regresar a la Legislatura bonaerense para recuperar su banca como diputado provincial. Ambos habían desembarcado en Cancillería de la mano de la exministra Diana Mondino, con una agenda marcada por la oposición a las políticas de género y a la Agenda 2030.

Las salidas se producen en paralelo al desembarco de Gerardo Werthein como nuevo canciller. Según fuentes diplomáticas, su llegada redujo la influencia del sector libertario dentro de la conducción de la política exterior, orientando la gestión hacia un perfil más pragmático y con mayor anclaje institucional.

El movimiento refleja la interna entre dos estilos: por un lado, la impronta ideológica que buscaba imprimir cambios culturales en la política exterior; por otro, la búsqueda de una línea más estable y enfocada en reconstruir vínculos con organismos internacionales y con los socios tradicionales de la Argentina.

Si bien los libertarios reconocen que su peso se reduce en la arena diplomática, mantienen presencia en otros espacios del Ejecutivo. En Cancillería, en cambio, el nuevo esquema apunta a consolidar un rumbo menos confrontativo y más enfocado en la gestión de la agenda internacional.

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